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3 DÍAS PARA QUE TU FE CREZCA
mayo 8, 2024
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noviembre 19, 2024
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Jaulas de oro

Cómodas prisiones que, a manera de mansiones, atrapan a los llamados por Dios

¿ENAMORADOS DE DIOS O DE LOS BARROTES QUE NOS LIMITAN?

T:7 EP:1- LA “CATEDRAL” DE SUEÑOS 

Apodada jocosamente por los medios de principios de la década de los 90, como la “Cárcel de máxima comodidad”, La Catedral, ubicada en Envigado, Antioquia, se convirtió en el foco de atención de las autoridades, tras la entrega del capo de aquel entonces, Pablo Emilio Escobar Gaviria, tal vez uno de los más grandes y afamados narcotraficantes de los últimos tiempos, tanto en Colombia como en el mundo.

Lo realmente curioso de este centro carcelario, fueron los detalles que se revelaron luego de la fuga de Escobar del mismo, encontrándose desde alcobas amobladas hasta cuadros importados, salas de billar pool y celebraciones de fiestas dirigidas a sicarios y conocidos. La guardia del centro hacia parte de la nomina de Escobar y el Ejército bajo soborno operaba vigilando el perímetro e informando de movimientos en la zona.    

La cárcel no solo albergó en su momento a delincuentes como Escobar, también hoy de modo figurado, alberga a santos por gracia, que en nombre de Dios se enamoran de sus sueños y visiones personales, de su túnica de colores, mientras toman identidad de lo que hacen y no, del Dios que los llamó “por su gloria y excelencia” (2ª Pedro 1:3), gente que ama más su jaula de oro, su propia “Catedral” de sueños sin relacionarse con Dios.

De ellos habló Pablo: Timoteo, es bueno que sepas que, en los últimos días, habrá tiempos muy difíciles. Pues la gente solo tendrá amor por sí misma y por su dinero. Serán fanfarrones y orgullosos, se burlarán de Dios, serán desobedientes a sus padres y malagradecidos. No considerarán nada sagrado.” 

Sin embargo, el Señor hoy nos recuerda que la libertad de aquellos barrotes de oro de visión de grandeza, es un hecho, si tan solo hacemos de estas palabras dichas por el Salvador, nuestra bandera de libertad: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor. (Lucas 4:18-19)

¿Te animarías a salir de esos barrotes de sueños que brillan con esplendor, pero que jamás serán comparados al resplandor del rostro de Dios que brilla más que el sol? Ten presente: El oro te puede dar libertad condicional. Solo el brillo del rostro de Dios te puede dar libertad total. ¿Qué vas a elegir?  

Cesar Augusto Vergara Ocampo.  

DETRÁS DE CÁMARAS EPISODIO 1 EL “PRESO” CON LA TÚNICA DE COLORES

Hablar de tu túnica de colores, es hablar de aquello que te hace sobresalir del montón. Aquello en lo cual eres único, que te diferencia del resto, y que podrá parecer una exageración verlo como una cárcel, sin embargo, es una realidad que, suele ser más común de lo que imaginamos.

José, el undécimo de los doce hijos del patriarca Jacob, quedó atrapado en su propia jaula de oro llena de distinción, privilegios y preferencias que, le otorgó la túnica de colores que portaba a ojos de sus hermanos, generándose en su corazón cierto aire de superioridad basando la relación con su padre Jacob en solo ver lo malo que hacían sus hermanos e informándoselo, hecho ratificado por el relato bíblico que dice: “…así que le contaba a su padre acerca de las fechorías que hacían sus hermanos.” (Genesis 37: 2 NTV) Tener una túnica de colores nos puede peligrosamente convertir en jueces de quienes nos rodean. En soberbios perfeccionistas que solo tienen ojos para lo malo, tengamos cuidado.  

Tomar identidad de los sueños que Dios te ha dado y no de tu relación con Él, suele ser una de las cómodas prisiones en las que los presos suelen ir vestidos de túnicas de colores. José fue el precursor en las cárceles del destino en ser el preso de la túnica de colores y hoy subsiste al tiempo, con tal de prevenirnos de lo que representa tener un corazón enjaulado.

Es que cuando el corazón está preso en una jaula de oro, lo único que ve son los errores de quienes están a su alrededor y no los propios. Nunca las palabras son de aprobación o felicitación, sino de juicio y enfoque en lo negativo. ¡Cuánto disfrutaba José de su privilegiada posición de credibilidad para hablar solo de las fallas de sus hermanos! “Amados hermanos, si otro creyente está dominado por algún pecado, ustedes, que son espirituales, deberían ayudarlo a volver al camino recto con ternura y humildad. Y tengan mucho cuidado de no caer ustedes en la misma tentación.” (Gálatas 6:1 NTV)  

José cayó desafortunadamente, presa de su juvenil orgullo y autosuficiencia, en una cisterna vacía. Cisterna a la cual fue lanzado por sus propios hermanos (Genesis 37:24). Cisterna que era el vivo reflejo de su vida espiritual en ese momento -seca y vacía- y claramente descrita por el profeta cuando de parte de Dios, dijo: Pues mi pueblo ha cometido dos maldades: me ha abandonado a mí la fuente de agua viva— y ha cavado para sí cisternas rotas ¡que jamás pueden retener el agua! (Jeremías 2:13 NTV)

Verá, si usted tiene sueños de grandeza dados por Dios, será Dios y su disposición para buscarlo la que los harán una realidad. Se trata de conocer a Dios en el secreto, en el proceso de alcanzar la grandeza. No de darse a conocer a usted. Todo lo que condicione, compita o comprometa nuestra relación íntima con Dios, sea lo que sea, Dios estará en la disposición de podar, tratar con firmeza, amor y disciplina, con tal que entremos en razón y comprendamos de una vez por todas que, solo Su presencia es nuestra auténtica libertad.

Cesar Augusto Vergara Ocampo.  

Jaulas de oro

Cómodas prisiones que, a manera de mansiones, atrapan a los llamados por Dios

¿ENAMORADOS DE DIOS O DE LOS BARROTES QUE NOS LIMITAN?

T:7 EP:2: – PRESOS DE SUEÑOS CUMPLIDOS

 

Recuerdo que cuando estuve en ese penal de menores -conformado por jóvenes entre 12 y 17 años- una de las marcas que caracterizaban sus cuerpos eran cicatrices profundas en sus brazos y piernas. Luego de indagar con cautela al respecto, me enteré que las heridas se las hacían con las bandejas en las cuales les servían sus comidas. ¿La razón? Era la única forma en la cual la cárcel localizaba a sus familias, para que los visitaran luego de estar meses enteros sin verlos.

Me impresiona a lo que estaban dispuestos estos menores presos con tal de ver el sueño cumplido de volver a ver a sus familias. Para ellos representaba tal vez, volver a comer la comida de casa. O simplemente volver a sonreír ante la sincera preocupación de sus padres, hermanos, abuelos o tíos. Impresionante, a lo que como humanos estamos dispuestos con tal de experimentar amor real, afecto genuino y aceptación verdadera. Estos jóvenes son la clara imagen de presos de sueños cumplidos.

Ahora bien, los prisioneros de sueños cumplidos en términos del reino de Dios, son aquellos que luego de largos períodos de espera reciben lo soñado. La esperanza postergada aflige al corazón, pero un sueño cumplido es un árbol de vida.(Proverbios 13:12 NTV) No obstante, tales personas acaban enamorándose del sueño cumplido, que a modo de una cómoda mansión ahora es su casa-cárcel. 

El padre de la fe, Abraham, llegó a enamorarse tanto del sueño cumplido de tener un hijo dado por Dios, que en el proceso él, al igual que muchos, vio su amor por Dios, menguar. Isaac usurpó el lugar de Dios en el corazón del patriarca y Dios se tomó su tiempo para aclarar la situación y sacar a Abraham de su actual jaula de oro.

Estar confinado en la celda del amor inferior, a cuenta de amar más -con un amor superior- las bendiciones que, al Dador de ellas, casi le costó al “amigo de Dios” su único hijo. Abraham amaba a Dios, es un hecho, pero no con la intensidad aquella de los años previos a la bendición. El Señor Jesús mismo fue claro, al indicar el alto costo que implicaba ser su discípulo: «Si quieres ser mi discípulo, debes aborrecer a los demás—a tu padre y madre, esposa e hijos, hermanos y hermanas—sí, hasta tu propia vida. De lo contrario, no puedes ser mi discípulo. Además, si no cargas tu propia cruz y me sigues, no puedes ser mi discípulo.(Lucas 14:26-27 NTV) ¿Notó la intensidad del amor que Dios demanda? Imposible no sentir la presión ¿verdad?

Ahora bien, el punto es este: Dios quiere seguir siendo la prioridad en medio de aquello tan anhelado. El Señor jamás se conformará con un lugar por debajo del que tuvo previo a la bendición. Y tú, ¿amas más a Dios ahora que tienes esa bendición, por la que tan intensamente rogaste a Él? 

Cesar Augusto Vergara Ocampo.

DETRÁS DE CÁMARAS EPISODIO 2

LA INSCRIPCIÓN EN LA CELDA

 

En algunos penales es común encontrar inscripciones en paredes con el propósito bien sea de recordar o de ser recordado. Sin lugar a dudas, creo que en la celda del destino en la que Abraham estuvo, estaría esta: “… un sueño cumplido es un árbol de vida” (Proverbios 13:12 b NTV). Con ella su intención sería recordarnos a los modernos caminantes de fe que, todo sueño cumplido posee una firme y estrecha relación orgánica con Dios, de igual modo que, las fuertes raíces que sostienen un árbol, tienen con la tierra. Permítame mostrarle algunos principios bíblicos por los cuales creo que, Abraham pudo llegar a llamar su sueño cumplido, un árbol de vida.

Principio No. 1: La calidad del terreno. Toda bendición (sueño cumplido) crece mejor en el terreno de un corazón probado. “…Dios probó la fe de Abraham” (Genesis 22:1 NTV). “Recuerda cómo el Señor tu Dios te guio por el desierto durante cuarenta años, donde te humilló y te puso a prueba para revelar tu carácter y averiguar si en verdad obedecerías sus mandatos.” (Deuteronomio 8:2 NTV) La prueba cumple con dos objetivos claros: “…con el fin de conocer las inclinaciones de tu corazón (1) y ver si cumplirías sus mandamientos (2).(Deuteronomio 8:2 BLHP)

El terreno de nuestro corazón corre el riesgo de volverse estéril a cuenta de amar más la bendición que a Dios mismo. Con la mano en el corazón preguntémonos: ¿Ha perdido el terreno de mi corazón el carácter obediente a Dios? ¿Se ha desnaturalizado mi entrega a Dios? ¿Qué encuentra Dios hoy en mi corazón? ¿Idolatría? ¿Fidelidad? ¿Tibieza?    

Principio No. 2: Morir para vivir. Jesús dijo: Les aseguro que, si la semilla de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo. Pero si muere, produce mucho fruto.  (Juan 12:24 NVI) Toda bendición es una semilla que debemos estar dispuestos a hacer morir. Abraham no era consciente de la cárcel que su hijo representaba hasta que Dios se lo pidió en sacrificio. —Toma a tu hijo, tu único hijo—sí, a Isaac, a quien tanto amas—y vete a la tierra de Moriah. Allí lo sacrificarás como ofrenda quemada sobre uno de los montes, uno que yo te mostraré. (Genesis 22:2 NTV) “A eso se refieren las Escrituras cuando citan lo que Dios le dijo: «Te hice padre de muchas naciones». Eso sucedió porque Abraham creyó en el Dios que da vida a los muertos y crea cosas nuevas de la nada.(Romanos 4:17 NTV)

Principio No. 3: Ser un sacrificio andante. Abraham tomó la leña que tenía para el sacrificio y la puso sobre los hombros de su hijo Isaac. Luego en una mano tomó el fuego y en la otra el cuchillo, y se fueron caminando juntos. (Genesis 22:6 NTV) Toda bendición debe andar con la leña al hombro, completamente rendida para servir a los propósitos eternos de Dios. Después, Jesús llamó a sus discípulos y a la gente, y les dijo: «Si ustedes quieren ser mis discípulos, tienen que olvidarse de hacer su propia voluntad. Tienen que estar dispuestos a morir en una cruz y a hacer lo que yo les diga.  (Marcos 8:34 TLA)

Isaac – el único y amado hijo de Abraham- fue figura de Cristo y precursor de quienes hoy como discípulos del Señor, nos reconocemos tal como nuestro Salvador, portadores de la maderosa cruz, y de forma concluyente decimos: En realidad, también yo he muerto en la cruz, junto con Jesucristo. Y ya no soy yo el que vive, sino que es Jesucristo el que vive en mí. Y ahora vivo gracias a mi confianza en el Hijo de Dios, porque él me amó y quiso morir para salvarme.” (Gálatas 2:20 TLA) Por eso, todo sueño cumplido es un árbol de vida que, florece en el jardín de quienes seguimos en el proceso de aprender a vivir para Dios, mientras somos libres de nosotros mismos. 

Cesar Augusto Vergara Ocampo.     

 

Jaulas de oro

Cómodas prisiones que, a manera de mansiones, atrapan a los llamados por Dios

¿ENAMORADOS DE DIOS O DE LOS BARROTES QUE NOS LIMITAN?

T:7 EP:3: FUGITIVO PROFESIONAL

Él es el capo más buscado. Declarado enemigo público número 1. Se le tilda de ser un hombre poderoso y violento, sanguinario y habilidoso para evadir las maniobras policiales. Ávido constructor de túneles. En su haber mandó construir más de 61, en los que no escatimó en invertir hasta un millón de dólares con tal de pasar cocaína, heroína y metanfetaminas en la frontera entre México y Estados Unidos.[1]

Joaquín “El Chapo” Guzmán fue el prófugo de la justicia más escurridizo hasta su extradición en 2017 a Estados Unidos. En dos ocasiones se fugó de penales de máxima seguridad. La primera de sus fugas fue en enero de 2001 del penal Puente Grande, Jalisco. El segundo escape data de julio de 2015, esta vez del Penal de Almoloya.

La recaptura del Chapo se dio el 8 de enero de 2016 y su extradición a Estados Unidos fue el 20 de enero de 2017. El 17 de julio de 2019, Joaquín Guzmán fue condenado a cadena perpetua por el delito de narcotráfico, más 30 años por violencia con armas y 20 más por lavado de activos.[2]

Muchos igual que el Chapo se han enamorado de hacer las cosas a su manera, viéndose enjaulados en los barrotes de tener la razón, encerrados por el orgullo y la rebeldía de su brillante capacidad para hacer su propia voluntad y en el proceso querer enseñarle a Dios cómo obrar, pero a ellos el Señor les responde: ¡Ay del ser humano que lucha contra su Creador! ¿Acaso discute la vasija con su hacedor? ¿Disputa la arcilla con quien le da forma, diciéndole: «¡Alto, te has equivocado!»? ¿O exclama la vasija: «¡Qué torpe eres!»?(Isaías 45:9 NTV)

Pensando en esto, viene a mi mente tal vez uno de los llamados más prometedores del Antiguo Testamento: Sansón. Hombre cuyo nacimiento aparte de milagroso, estuvo rodeado de unas condiciones especiales dadas por Dios mismo, sin embargo, este privilegiado y extraordinario hombre de Dios, vive en las páginas de la Biblia para mostrarnos las funestas consecuencias de lo que representa vivir enjaulado por los barrotes de oro de imponer reglas propias, en un proyecto cuya autoría es de Dios.

[1] https://youtu.be/nAdY0_eIWto?si=DPME2uq-8H8re2_R

[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Joaqu%C3%ADn_Guzm%C3%A1n_Loera

 

Sansón se convirtió en un fugitivo profesional -a la usanza del Chapo- malversando la unción de Dios que se suponía era para librar a la nación de Israel del dominio filisteo, en tareas de índole personal -propias de su pequeño reino- en consecuencia, terminó prisionero de un enemigo, cuyo propósito era derrotar. Pero eso será tema para nuestro Detrás de cámaras, un fuerte abrazo amigos.

Cesar Augusto Vergara Ocampo.  

DETRÁS DE CÁMARAS EPISODIO 3 LOS MUROS DE CARCELES PROPIAS

La jaula de oro construida con los brillantes barrotes del tener la razón suele ser una prisión en la que los dones espirituales sirven de justificación al mal proceder. Suelen verse como la coraza solida del respaldo de Dios. Sin embargo, nada tan engañoso. Todo porque en la economía del reino de Dios: “… los dones de Dios y su llamado son irrevocables. (Romanos 11:29 NTV) En otras palabras, los dones y el llamado nos van a acompañar siempre mientras estemos en esta tierra, sin embargo, corremos el riesgo de desconocer por completo al Señor y, aun así, ser usados por Él deslumbrantemente. ¡No se equivoque!

Sansón por su parte es la clara expresión de un cristiano lleno de gracia quien, a cuenta de satisfacer deseos personales, de manera consciente vez tras vez, construyó los muros de su propia cárcel. 

Muro No. 1: El irrespeto a Dios (Jueces 14:8-10)- La familiaridad engendra la semilla del irrespeto. Y Sansón llegó a familiarizarse tanto con el don espiritual de su extraordinaria fuerza que, en su autosuficiencia, perdió el respeto por el Dios quien le había dotado. Si tienes que elegir entre el don y la presencia de Dios, escoge siempre Su presencia. Si tienes que elegir entre el aplauso de la gente y la sonrisa del Padre en el secreto, elige Su sonrisa. Si tienes que elegir entre multitudes o la audiencia de Uno, elige la singular y única atención del Dios que te llamó. ¡Normalizar la falta de oración resulta letal!    

Muro No. 2: La falta de temor de Dios- Peor que la formación de callos en el cuerpo es la formación de callos en el alma. Uno de los peores síntomas con los que tiene que lidiar un paciente con lepra o con diabetes es la insensibilidad, la incapacidad de sentir si se está quemando, si se está ejerciendo mucha presión y por tal motivo, llegar al punto de amputación de extremidades o dedos. A Sansón se le encalleció el corazón, tenía su “conciencia cauterizada” (1ª Timoteo 4:2), en el proceso de hacer su propia voluntad llegó a perder la sensibilidad y el temor de Dios, relativizando los códigos de su consagración con frases como: “Dios sabe”; “Dios conoce”; “Soy humano”; “Qué exageración”. Por tanto, su capacidad de diferenciar el bien del mal quedó anulada.  

Muro No. 3: Subestimar la presencia de Dios- Tal como el infectólogo que pasa por alto los protocolos de bioseguridad para entrar en contacto con peligrosos virus microscópicos, viviendo las consecuencias letales de su exposición, Sansón sin ningún tipo de filtro empezó a jugar sentimentalmente con quien se convertiría en la mujer que lo entregaría como reo a los filisteos: Dalila. Subestimar la exposición a ambientes tóxicos donde el pecado se respira, es jugar con fuego. Es ponerle a la invaluable presencia de Dios un precio.

Muro No. 4: La deslealtad a Dios- Alguna vez se ha preguntado: ¿Cómo es que los recolectores de basura terminan adaptándose a ese medio? Es cuestión de un proceso lento y en el que de a poco se va corriendo el límite hasta el punto en el que dar marcha atrás se hace difícil o en su defecto imposible. Tanto la lealtad como la deslealtad inician de igual forma: con pequeños actos de honra. Honras el bien u honras el mal, no hay línea intermedia.

 

Sansón eligió honrar el mal y vivió en carne propia la adaptación a la basura que, para explicarlo mejor, acudiré a la figura de la rana hervida, en la que lentamente el agua fue subiendo de temperatura y él sin percatarse de los cambios terminó atrapado (hervido), ya que “…él no sabía que Jehová ya se había apartado de él. Mas los filisteos le echaron mano, y le sacaron los ojos, y le llevaron a Gaza; y le ataron con cadenas para que moliese en la cárcel.(Jueces 16:20 b-21) Extraditado y ciego en Gaza murió Sansón, asesinado por el enemigo que debió haber exterminado. ¿Cuál muro está encerrando hoy tu vida?

Cesar Augusto Vergara Ocampo.     

 

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